viernes, 17 de junio de 2011

Lo sabían


Ellos nunca se habían visto. Nunca habían hablado en persona. Pero sin conocerse, sabían que se querían. Sabían que estaban enamorados.

Él alto, moreno y una sonrisa como la Casa Blanca. Ella de talla normal, sin nada particular, solo unos rizos de oro y unos ojos tan grandes como la luna.

Repito jamás se habían visto. Hasta que un día ella cogió el coche se fue a la estación de tren más cercana, simplemente a esperar. A esperar tumbada por donde pasan millones de personas al día con destinos o sin ellos. Y esperó a que las agujas del reloj diesen varias vueltas. Allí tumbada solo veía cabezas y medios cuerpos pasar mientras la miraban extraña. Pensarían que estaba loca, pero no. Tan solo estaba enamorada de dos personas. De ella misma y de alguien a quien no conocía, pero sabía que esa persona existía y la conocería. No sabía si en un mes, un año, tres o los que fueren. Lo conocería.



Lo único que ella no sabía era que esa persona se acababa de tumbar a su lado. No se percató de su presencia hasta que él le dijo:" ¡Hoy es un Gran Día. Te he conocido! "


martes, 14 de junio de 2011

¿Y ahora sabes que te digo?


- Ven. Acércate. Despacio. Sin prisas. Nada nos espera. Tenemos toda la noche. En definitiva toda una eternidad por delante. Pero ahora. Camina despacio. Dame la mano. Te guiaré allí donde ni las sombras de los fantasmas nos encuentren.

Ahora. Tú y Yo. Juntos por fin. Nada nos interrumpirá. Como me gusta tu olor corporal. Ese olor que desprendes cuando estas excitado. Cuando no sabes que paso dar. Pero no te preocupes, te lo he dicho yo te guiaré. Así que ahora posa tus manos en mi cintura. Yo haré el resto. Tú sólo déjate llevar.

Me acerco a ti lentamente. Tu olor me vuelve loca. Cierro los ojos. Estoy lista. Abro la boca. Mis colmillos se erizan. Y cuando menos te lo esperas. Te agarro fuerte para que no te vayas despavorido. Chas. Te muerdo en el cuello allí donde se une tu cabeza con tu cuerpo y por donde fluye todo tu ser. Ahí. Para que tu agonía por la pérdida de tu existencia perdure lo menos posible. Me beberé toda tu sangre. Trataré de no dejar ni gota. De pequeña me enseñaron a rebañar el plato. Hoy tú eres mi plato preferido. Tu elixir me alimentará durante mucho tiempo. Nunca fuiste malo. No te lo mereces pero no puedo evitar caer en la tentación para librarme de ella. Hoy me dejé llevar.


domingo, 12 de junio de 2011

Para, Piensa, Reflexiona


A veces llega el momento en el que es necesario pisar el embrague lentamente para luego pisar el freno a fondo para observar hacia ambos lados de la calle, mirar por los retrovisores. En definitiva llega el momento de pensar y sopesar, sea cual sea el tema a elegir. Puedes reflexionar sobre de qué sabor me tomo el helado, fresa o nata, o, fresa con nata. Pero en otros momentos las decisiones no serían tan fáciles, porque hay cosas que duelen y te hacen sentir mal, pero hay otras que te hacen sentir ligeras, plenas y especiales. Por esa misma razón debemos parar la maquinaria y ver qué está ocurriendo mal, ver si de verdad es rentable seguir con la producción de algo que quizás no lleve a ninguna parte o que a lo mejor el lugar donde nos lleve no sea el esperado, pero ese lugar incierto, no es más que eso incierto y por ello, como no se conoce, puede que valga la pena continuar y ver que el final es una inmensa luz que te transmite paz y una sensación de bienestar no reconocida antes, pero y si no vale la pena, ¿para qué se realizó ese camino en balde?

Lo único que importa es que tú estés bien, que seas feliz solo con una mirada, una sonrisa que tu proyectes desde el corazón.

Así que Párate, Piensa y Reflexiona sobre si estás bien o puedes estar mejor, si puedes estar mejor, en lugar de continuar adelante gira a la derecha, aunque el comienzo del nuevo tramo parezca peligroso. Pero ten en cuenta que tú y tú mism@ eres suficiente y bastante para ser feliz mirándote al espejo cada mañana con las lagañas pegadas en los ojos, sin nada más que tú.

jueves, 9 de junio de 2011

Perdida


Altas horas de la madrugada y aún no he podido conciliar el sueño. Quedan pocas horas para que todo se ilumine durante horas y comiencen sucesos encadenados que hicieron pausa mientras el foco mayor fue apagado por descanso del personal.

En varias horas debo de haber descansado un poco, pero no logro cerrar los ojos más de 10 minutos. Si no lo hago volveré a andar por las calles como un alma apagada por la desesperación de no encontrar un cuerpo donde habitar al fin. Aunque quizás eso seré Yo, un alma desahuciada, Perdida entre una turba de seres como yo. Seres que nunca conseguirán reencontrarse con su semejante más análogo, o, seres que sólo se tropezarán de nuevo con sus símiles cuando todo acabe. Cuando la maquinaria del mundo quede defectuosa por completo.

miércoles, 8 de junio de 2011

Sube que te llevo a lo eterno

Pasión. Arrebato. Delirio. Entusiasmo. Frenesí. Vehemencia. Querencia.

Inclinación. Predilección. Fogosidad. Erotismo. Emoción. Entusiasmo.

Acaloramiento. Concupiscencia. Excitación. Deseo. Efusión. Idolatría. Debilidad.

Ternura. Ñeque. Efervescencia. Calor. Enardecimiento. Avidez. Entusiasmo.

Flechazo. Fuego. Sudor. Aliento. Furia. Impaciencia. Vigor. Suspirar.

Vitalidad. Apego. Brío. . Lujuria. Ánimo. Arranque. Viveza. Robustez. Perversión.

Empuje. Nervio. Energía. Fuerza. Ansia. Impulso. Incendio. Intensidad.

Llama. Prurito. Adoración. Afecto. Cariño. Amor. Sed.

Tú

jueves, 2 de junio de 2011

Sin miedo lo diré



Sin miedo lo diré. Lo diré. Quiero que lo sepas.

Dame más, solo una noche más. De besos y caricias para escuchar, imaginar o sentir.

Aún recuerdo ese beso, tu beso, su beso. El tuyo, el de ella o quizás el de él también.

También quiero recordar todas tus caricias que me calmaban y me hacían sentir bien, pero que aún lo hacen, jamás quisiera dejar de sentirlas. No quiero que tus manos dejen de tocarme cuando algo vaya mal o todo vaya bien. Tus caricias serán mi aliento para continuar.

Y todas esas veces que me susurraste al oído, cosas que quería escuchar, que me hacían sentir bien, que me incitaban a imaginar un mundo mejor, contigo y/o sin ti.

Todas esas cosas, momentos, vivencias, sensaciones

, sentimientos, lloros y risas contigo no los olvidaré.

Siempre seré esa pequeña niña de 3 o 4 años que al llegar de un viaje se sentó en el escalón de la puerta de casa a comerse una barra de pan duro.

Tú siempre serás quien me de una palmada en la espald

a para que continúe.

Te quiero mamá.



miércoles, 1 de junio de 2011

Mira hacia arriba, ... me verás

En mis palabras no te busques, no estás, no eres y jamás deberías haber sido,

¿Quién eres? Ya no eres NADIE para mí.

¿Qué vienes a buscar aquí?

Fuiste un accidente desafortunado.

Yo decido qué y con quién voy a sentir.

Olvídate no hay más. Olvídame, será lo mejor que puedas hacer.

Estuve cegada, todos me susurraban y no quería ver.

Me acerqué a ti por consolar tu soledad, pero ahora la venda se evaporó y al fin veo la luz.

Quien viene solo a este mundo, solo acaba.

¿Crees que fui yo? Mira ahora como mis sombras pisotean la tuya convirtiéndote en un simple charco que pisotear.

Calla la boca y observa cómo me elevo.

Aprovecha la oportunidad, DISFRUTA, no te dedicaré nada más.

domingo, 29 de mayo de 2011

Como iguales


Cuantas veces te miro y nuestras miradas se cruzan, intercambian deseos, reclaman estar una más cerca de la otra. Pero por más que se dicen nada ocurre, nada sucede, tu mente, tu forma de ser sabe al igual que la mía que todo lo que

nuestros ojos llegan a decirse no podrá darse. Sabemos que cuanto más cerca están tu brazos rodeándome, mayor es la distancia que nosotros debemos mantener.

Y sin embargo cuando sí podemos estar uno junto al otro es cuando las circunstancias no nos lo permiten porque tú eres fiel a los tuyos y yo soy fiel a los míos y ninguno damos nuestro brazo a torcer, para que todo lo que queremos que suceda ocurra.


Somos testarudos y cuando tenemos la oportunidad preferimos permanecer separados, a permitir que esta vez tus brazos si puedan rodearme y así dejar que me acaricies como sabes q me gusta. Permitir que tus robustas manos perfilen cada rincón de mi cuerpo. Dejar que tus labios y los míos jueguen como dos críos chicos con un juguete nuevo. Consentir que tu boca saboree la epidermis de mi cuerpo así como yo viajaré a través del laberinto de tu tegumento. Y que podamos explorar cada rincón que esconde la gran odisea de nuestros cuerpos como si fuesen uno.

Que lleguemos al punto en el cual ya no sepamos quiénes somos, quién es quién, de quién es esa mano, esa boca, ese labio,… Que nos perdamos en ese mar pletórico de sensaciones de éxtasis y pasión.

Discurso

Buenas tardes a todos y a todas, esperamos que estén disfrutando de la velada y que no se cansen mucho con todos los discursos que vienen a continuación. Nosotras trataremos de ser lo más breve posible.

Llegados a este punto en el que finaliza una etapa muy importante en la vida de todos los que hoy nos graduamos, echaremos un vistazo atrás.

¿Os acordáis de los nervios de aquel primer día? Reencuentro con amigos, caras extrañas y ver al profesor que tanto os fastidió. Pero otros u otras, como es nuestro caso, éramos nuevos y nuestros nervios eran diferentes, sobretodo sentíamos miedo, miedo a todo lo que era nuevo para nosotros, nuevos posibles amigos, nuevos profesores, etc.

En estos dos años hemos vivido muchos momentos, algunos quizás siempre lo recordaremos, otros simplemente pasarán y no volverán más. Pero dejemos los lamentos y busquemos aquellos que nos han hecho ser mejores, más grandes, pero aún no lo suficiente, por lo que seguiremos recorriendo el camino que acabamos de comenzar, un camino en el que no todo vendrá bien, pero seamos positivos y aunque sabemos que a estas alturas nada es gratuito ni fácil, con esfuerzo, entrega y perseverancia seguro que la diosa fortuna nos sonreirá.

Volviendo de nuevo atrás. Cuando comenzamos primero de bachillerato pensábamos “uf…, vaya dos años más largos nos esperan…”. Pero primero duró lo que tarda en llegar el verano. En ese primer curso entre exámenes y más exámenes se fue creando un gran vinculo entre alumnos y profesores y las relaciones, sobretodo entre compañeros se fueron acentuando, gracias de verdad por hacer que aquellos que habíamos llegado nuevos nos sintiésemos como en casa en tan poco tiempo. En esos nueve meses muchos descubrieron que se les daban bien las mates, ya que hicieron mil cuentas para ver si aprobaban o si pasaban, otros se dieron cuenta de cuanto odiaban tal asignatura. Y así sin darnos cuenta llegó el verano, no sé si para todos, pero nosotras coincidimos en que había sido el verano más corto de nuestras vidas.

Comenzó segundo, un curso en el cual se decidían muchos aspectos relacionados con nuestro futuro, y como cada año las promesas que todos nos sabemos de memoria… este año me pongo desde el primer día, voy a estudiar un poco todas las tardes para que luego me sea mas facil... y así hasta una infinidad de propuestas que la mayoría no hemos cumplido.

En el primer trimestre pensábamos que nunca llegaría Junio, no se veía el final del camino aunque los profesores no parabais de avisarnos y entre una cosa y otra realizamos el primer pago de Salamanca, si Salamanca, ese viaje que todos habíamos estado esperando desde el primer día.

El segundo trimestre se presentaba largo pero los días fueron pasando hasta llegar al 13 de Abril ¿Os acordáis de esa madrugada?. Por fin estábamos todos esperando el autobús para comenzar lo que sería un viaje inolvidable. Nos gustaría aprovechar este momento para dar las gracias a Ángel Avellaneda y a Ana Belén Escamilla, los profesores que nos acompañaron, ya que sin ellos y su paciencia no habría sido posible realizar dicho viaje. También a Antonio Gómez que aunque no nos pudo acompañar, fue el encargado de organizarlo todo.

Pero como todo lo bueno, el viaje terminó,y aquí nos esperaba la realidad, apenas un mes para terminar el curso. Agobios, noches en vela, fechas de exámenes y por tanto disputas por no ponernos de acuerdo.

El tiempo ha corrido y aquí estamos , todos engalanados, y felices porque hemos llegado a donde queríamos y nos dirigimos hacia donde queremos, rumbo a selectividad con el propósito de formarnos en lo que nos gusta de verdad, en lo que tenemos pensado dedicarnos en un futuro.

Pero para ello, tenemos que dejar este instituto, lugar en el que hemos vivido tanto buenos como malos momentos, pero solo los buenos serán los que perduren por siempre en nuestra memoria. Este lugar ha contribuido no solo a formarnos como buenos estudiantes sino a convertirnos en grandes personas.

En los pasillos que forman el instituto quedarán para siempre grabadas bonitas historias, pasillos en los que algunos han encontrado el amor, donde surgieron grandes amistades y donde se produjeron también algún que otro enfrentamiento. Pasillos en los que nuestras fotos quedarán colgadas para siempre. En definitiva, todas las historias ocurridas aquí y todas las personas implicadas en ellas dejaran una importante huella en nuestras vidas.

A partir de hoy, si se producirá una separación en nuestros caminos, ya que cada uno lo enfocará hacia un lado diferente y somos nosotros los que debemos decidir si estas personas que durante dos años nos han acompañado seguirán ocupando un hueco en nuestras vidas. Yo desde luego espero continuar llamándoos amigos, porque es eso lo que sois para mi grandes amigos.

No se puede concluir un discurso de este tipo sin agradecer a todas aquellas personas que han estado a nuestro lado durante estos dos años. En primer lugar a nuestras familias, padres madres, hermanos e incluso abuelos, por su apoyo constante y confianza. Por aguantar nuestros cambios de humor, por darnos un abrazo cuando no lo merecíamos, esperamos que lo que hemos conseguido hasta ahora os haga sentir orgullosos y contamos con vuestro apoyo para el camino que aun nos queda por recorrer.

A nuestros profesores, por el aprendizaje de todos, porque mientras íbamos haciéndonos más responsables e independientes nos dieron su apoyo; por forzarnos a crecer y madurar; por buscar obtener lo mejor de nosotros y enseñarnos lo que somos capaces de hacer. Les debemos una formación integral, una formación de la que podemos sentirnos orgullosos. La confianza y el saber estar que han demostrado continuamente nuestros profesores, haciendo caso omiso de habladurías y comentarios que dañaban la imagen personal de alumnos, al mantener una imparcialidad que va más allá de los chismorreos, hoy nos enorgullecemos de haber sido alumnos de profesores que han sabido ser éticos, ejemplares y profesionales.

Gracias también a estos maravillosos conserjes porque pacientemente nos hacían el montón de fotocopias que necesitamos y por el buen humor que desprenden. Y al resto de personal no docente que se han volcado en la organización de este evento y sin ellos no habría sido posible

También gracias a los compañeros que a pesar de estar al mismo nivel que nosotros, a pesar de estar sometidos a la misma presión, nos han apoyado en los peores momentos, en los momentos que pensábamos que nada tenía solución ahí estaban ellos para darte ánimos y alguna palmadita en la espalda. Y no solo por el apoyo incondicional en los malos momentos si no gracias también por los maravillosos momentos que nos habéis hecho pasar, porque con ellos hemos descubierto que no solo se llora de tristeza si no de alegría e incluso de risa.

A todos Gracias

Para finalizar con este discurso y dar paso al resto de actuaciones preparadas queremos introducir una fábula que nos pareció bastante apropiada para el momento.

Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de nata.
Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían: era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas.
Al principio, las dos ranas patalearon en la nata para llegar al borde del recipiente.
Pero era inútil; sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse.
Sentían que cada vez era más difícil salir a la superficie y respirar.
Una de ellas dijo en voz alta: "No puedo más. Es imposible salir de aquí. En esta materia no se puede nadar. Ya que voy a morir, no veo por qué prolongar este sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril."
Dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez, siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.
La otra rana, más persistente o quizá más tozuda se dijo:
"¡No hay manera! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la muerte, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora."
Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, durante horas y horas.
Y de pronto, de tanto patalear, la nata se convirtió en mantequilla.
Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente, Iba a continuar pero se acordó de su compañera que había abandonado a mitad del camino y volvió para ayudarla. De nuevo juntas y fuera del recipiente pudieron regresar a casa croando alegremente.

Moraleja: hay que luchar para seguir adelante, si te rindes te hundes. Pero no hay que olvidar en el camino unos valores fundamentales como son el compañerismo y la humanidad hacia los demás

Suerte a todos en vuestros respectivos futuros.


De Celia Agüera y Lucía Jiménez

miércoles, 25 de mayo de 2011

C'est la vie

Es impresionante como siempre habrá alguien ahí con quien hablar, con quien compartir lo que tienes, lo que eres.

Es impresionante como una persona puede arrancarte una sonrisa con lo menos pensado.

Es impresionante como las personas vuelven y te sorprenden. Después de haberse ido o de haberte ido tú siempre te dan otra oportunidad, y también hay que darla.

Sorprende saber que somos y seremos siempre los mismos, solo que con el tiempo maduramos, nos hacemos mayores, más sabios y respetuosos. Pero seguimos siendo los mismos, con el mismo corazón, dispuestos a perdonar una y otra vez. Perdonamos lo que siempre dijimos que odiaríamos y le mantendríamos rencor. Aquello que nos hizo sentir tan mal, aquello que nos quemó por dentro. Es gratificante saber que siempre habrá alguien que te acoja, te de consuelo, te escuche y te de otra oportunidad para que la escuches.

La vida es sorprendente y gratificante.

Nunca habría querido vivir otra vida sin las personas que integran esta, esas personas que valen la pena, que nunca querrán nada malo de ti, que están ahí para arrancarte una sonrisa sea la hora que sea, estés donde estés.

Como dice la canción: "Mira la vida como vuelve y te sorprende." Al igual que te sorprenden las personas de las que te rodeas, que son las que tú quieres, quienes eliges para acompañarte en tu vida.