Con la furia de titanes, una magnolia te susurró deseos de tierras escondidas, bajo las secretas sábanas del moribundo amante.

Grandiosos titanes alzaron la voz para quedarse callados, mientras aquella magnolia surcadora de mares acallaba su afán de un beso robado.
El reclamo de usurpados besos fue la última exigencia de ese moribundo amante, el que yace bajo mugrientas sábanas colmadas de secretos y mentiras.
Tres mariposas se deslizan aleteando por el escondido y

transparente nuevo mundo de tus manos.

