martes, 27 de septiembre de 2011

Ingratitud


Quema. Quema. Quema!
Hondo. Muy hondo.
Dentro de los pulmones reside una colilla mal apagada.

Colilla que fue vertida por un comediante impostor.
Evidencial es el amor entre amantes que se aman con disimulo.
Falso personaje que niega lo evidente.


El disimulo del enamorado silenciado, de la sigilosa enamorada.
La paz y el sosiego de sus almas se alteran en sus corazones.
Corazones inquietos por el miedo a la pérdida.


Pérdida de a quien nunca tuvo.
Nunca sus palabras fueron sinceras.
Sinceridad es aquello que falta en las bocas desleales.
Ingratitud hacia quien dices querer.

Superviviente

¿Y qué más da? ¿Vuelves a empezar?
No te preocupes, yo también. Repito de nuevo esta misma historia de un ser desnortado.
Lo hice ayer, lo hago hoy y lo haré mañana. Llevo haciendo lo toda mi vida y por más que me quejo todo sigue igual.
Sólo tienes una semana de vida, así que no seas cobarde y lucha, lucha contra ti, sal adelante.
Dicen que la curiosidad mató al gato, pero si no se hubiese atrevido a ser goloso ahora no estaría contando sus hazañas, sus proezas y sus lujuriosas experiencias vividas en ese lugar al que llaman infierno, donde son torturadas las almas de los pecadores. Ese gato pecó, pero será torturado con la conciencia tranquila.
No te rindas ahora, eres fuerte, eres un guerrero. Tienes toda una vida por delante, que será volver a empezar de nuevo cada vez que salga el sol. Peca, merecerá la pena.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Melocotones



Que lluevan melocotones mientras nos besamos.
Sembraremos semillas de amor mientras practicamos el amor.

Crecerá la pasión con cada una de nuestras miradas.
Alzaremos fuertes murallas al rededor de nuestras ilusiones.

Introduciremos nuestros sueños, juntos, en pompas de jabón y las impulsaremos a volar.
Besaré cada uno de tus sus piros mientras estés dormido.

Olvidaremos los malos recuerdos mirando juntos hacia el futuro.
Te prometo que sabrás qué es el dolor solo por las definiciones de los diccionarios.

Esperaremos a que las mariposas recolecten nuestros besos marchitos, para poder renovarlos.
Andaremos paso a paso el camino de los sentimientos.

Todo así ocurrirá si dejas que acariciemos miles de dulces noches.

lunes, 19 de septiembre de 2011

El Aladino de tu almohada


¡Camarero, otra ronda, por favor!
Más chupitos de Tequila para la mesa 5. Por favor sirvan nos 5 más de risotadas. Por favor, danos 5 tardes más, cada una en honor a cada una de nosotras.


Caminamos por la calle, todas con un hiper pedo. Hablamos con ese grupo de chicos majos pero no guapos. Nos insinuamos a los guapos, les damos cuerda y nos vamos con los no guapos. Y así se quedan ellos, a cuadros.



Y nos despedimos, y nos vamos a nuestras casas, o mejor dicho a casa de nuestros padres, por que volvimos por navidad, pero aunque nos hayamos ido, aunque hayamos crecido seguimos igual, engañándonos cada noche.


Cada vez que nos metemos en la cama volvemos a repetirnos las mismas palabras. Ganaré el pleito. Los bancos me perdonarán mis deudas, las que me he ganado con el sudor de mi frente. Mi mujer seguirá ignorante de sus cuernos. Mi esposo continuará ignorante de que la boca a la que da de comer no es sangre de su sangre. Esa chica me mirará. Él se acercará a mi. Me dirá que sí quiere casarse conmigo. Conseguiré un nuevo crédito. No habrá un último beso.

Noche tras noche esperamos que a la mañana siguiente nuestros deseos se cumplan, los malos pesares se marchen y el Aladino de nuestra almohada haga su trabajo. Pero cuando el sol del nuevo día vuelva a despedirse volveremos a pronunciar las mismas palabras que la noche anterior

jueves, 15 de septiembre de 2011

La de amarillo

Y aquellas de las esquinas con el carmín en los parpados y los labios retintados, reclaman más besos a cambio de un par de pabos.


La de amarillo, se alza la falda, estira la espalda. Saca pecho y respira hondo, le duele el trasero. Sonríe. Sólo quedan dos horas. A la vuelta le esperan los ojos cerrados de su querido crío bastardo.


Un mercedes E320 se acerca con un ser de 50 dentro le ofrece 100 pabos 20 minutos y luego volver a casa, aunque su jornada no haya acabado. A veces la hipocresía es algo de compasiva.



Antes de llegar su apreciado pero humilde hogar entra en la cafetería de la esquina, casualidad, piensa, otra esquina. Compra un par de croissants rellenos de chocolate para la personita que le espera envuelto en sábanas y hermosas lagañas. Llega a casa, se ducha, se lava, se enjuaga y se desinfecta todas las desdichas de tantos clientes, se deshace de tantas confesiones... que ninguna le importa, solo piensa en sacar adelante una boca con hambre.


Cansada, abatida, deshecha decide convertir el cansancio en fuerza, a través de una delgada linea que desaparece con una aspiración, para continuar noche tras noche, de lenocinio a actuar como actríz principal, desear aunque le repugne, ser sumisa pero no insumisa. Ya lo hizo una vez, a uno le abrió el canal cuando intentó forzarla.

¿QUÉ es lo correcto?


¿Qué es lo correcto?


¿Es hacer lo que te mandan pero sin ser un mandado?


¿Es salir con el chico perfecto? ¿El guapo? ¿El inteligente, trabajador y sensible?

¿Es cuidar de tus hermanos, primos, sobrinos mientras sus padres se airean de ellos un rato?




¿Es estudiar la carrera perfecta?

¿Es no beber alcohol? ¿No fumar tabaco? ¿No consumir drogas?

¿Es recogerte pronto, para que no digan, no sospechen?




¿Es vivir por encima de ti, sin ser?

¿Es querer a quien debes, y no a quien quieres?

¿Es ser el empleado del mes, del año? ¿El ejemplar de entre todos?


¿Es vivir como ellos quieren?


¿Quienes son ellos? ¿Acaso los conoces?