
Más chupitos de Tequila para la mesa 5. Por favor sirvan nos 5 más de risotadas. Por favor, danos 5 tardes más, cada una en honor a cada una de nosotras.
Caminamos por la calle, todas con un hiper pedo. Hablamos con ese grupo de chicos majos pero no guapos. Nos insinuamos a los guapos, les damos cuerda y nos vamos con los no guapos. Y así se quedan ellos, a cuadros.
Y nos despedimos, y nos vamos a nuestras casas, o mejor dicho a casa de nuestros padres, por que volvimos por navidad, pero aunque nos hayamos ido, aunque hayamos crecido seguimos igual, engañándonos cada noche.
Cada vez que nos metemos en la cama volvemos a repetirnos las mismas palabras. Ganaré el pleito. Los bancos me perdonarán mis deudas, las que me he ganado con el sudor de mi frente. Mi mujer seguirá ignorante de sus cuernos. Mi esposo continuará ignorante de que la boca a la que da de comer no es sangre de su sangre. Esa chica me mirará. Él se acercará a mi. Me dirá que sí quiere casarse conmigo. Conseguiré un nuevo crédito. No habrá un último beso.

Noche tras noche esperamos que a la mañana siguiente nuestros deseos se cumplan, los malos pesares se marchen y el Aladino de nuestra almohada haga su trabajo. Pero cuando el sol del nuevo día vuelva a despedirse volveremos a pronunciar las mismas palabras que la noche anterior
No hay comentarios:
Publicar un comentario