jueves, 30 de junio de 2011

Anoche


Anoche solo estábamos tú y yo. Dentro de una densa y oscura luz nos encontrábamos. Ese tan grande manto de terciopelo negro adornado con pintitas de color plata brillante parecía ser el único que nos arropaba, el único que observaba nuestros juegos desvergonzados, juegos de dos cuerpos desnudos por la dicha del azar. También desde allí arriba, en el cielo, la luna nos bañaba con sus rayos de luz marfil, perfilaban nuestras siluetas imperfectas, resaltaban nuestras cicatrices, los puntos de grasa. Estos dos entes allí presentes no eran perfectos, pero la noche, el momento si lo era.

Te acercaste a mí, parecía que me querías aspirar, absorber, las ganas te podían y les diste rienda suelta, yo te seguí sin preguntármelo dos veces, decidida. Tú gritabas, tú me hacías gritar, tiritar de placer. Creo que alcanzamos el décimo cielo o al menos me sentí a 100 mil pies de altitud.

Rendidas, caímos en la blanda y húmeda hierba que se encontraba bajo nosotras, húmeda por nuestro ardiente sudor y por el rocío que la naturaleza nos ofrecía para ofrecernos algo de frescor en nuestra irresistible noche.

Anoche, NOSOTRAS fuimos las protagonistas de las partituras de la pasión.


viernes, 24 de junio de 2011

Desde allí arriba


Dos menos diez de la madrugada y ella se encuentra tumbada en el suelo, sobre la húmeda toalla con la que acaba de secarse tras haberse bañado, despojada de toda tela que pudiese abrigarla, en la inmensidad del agua salada.

Observa las estrellas. Intenta comprender el porqué de la organización de los astros tan particular. El por qué se ilumina allá en lo alto, donde todos quisiéramos estar para poder ver las atrocidades de este mundo feroz. Allí se alza una nueva estrella con más fuerza que las demás, con más viveza haciéndola sentir a ella con ganas de jugar al azar.

De improvisto aparece él de entre la niebla con un paso despreocupado. Ella no esperaba visita alguna.


lunes, 20 de junio de 2011

Ahora, nada.


¿Cuantas murallas y castillos han sido derribados a lo largo de la historia? ¿Cuántas quedan por caer? La gran mayoría de ellas cayeron por heridas de guerra, por fracturas causadas con armas de fuego.

Y si esas murallas, esos castillos, esas fortalezas no hubiesen sido de cemento y ladrillo, ¿con qué se habrían derribado? ¿Con qué se derriba una muralla construida de esperanza y valentía? Dudas. Soledad. Silencio. Miedo.


viernes, 17 de junio de 2011

Lo sabían


Ellos nunca se habían visto. Nunca habían hablado en persona. Pero sin conocerse, sabían que se querían. Sabían que estaban enamorados.

Él alto, moreno y una sonrisa como la Casa Blanca. Ella de talla normal, sin nada particular, solo unos rizos de oro y unos ojos tan grandes como la luna.

Repito jamás se habían visto. Hasta que un día ella cogió el coche se fue a la estación de tren más cercana, simplemente a esperar. A esperar tumbada por donde pasan millones de personas al día con destinos o sin ellos. Y esperó a que las agujas del reloj diesen varias vueltas. Allí tumbada solo veía cabezas y medios cuerpos pasar mientras la miraban extraña. Pensarían que estaba loca, pero no. Tan solo estaba enamorada de dos personas. De ella misma y de alguien a quien no conocía, pero sabía que esa persona existía y la conocería. No sabía si en un mes, un año, tres o los que fueren. Lo conocería.



Lo único que ella no sabía era que esa persona se acababa de tumbar a su lado. No se percató de su presencia hasta que él le dijo:" ¡Hoy es un Gran Día. Te he conocido! "


martes, 14 de junio de 2011

¿Y ahora sabes que te digo?


- Ven. Acércate. Despacio. Sin prisas. Nada nos espera. Tenemos toda la noche. En definitiva toda una eternidad por delante. Pero ahora. Camina despacio. Dame la mano. Te guiaré allí donde ni las sombras de los fantasmas nos encuentren.

Ahora. Tú y Yo. Juntos por fin. Nada nos interrumpirá. Como me gusta tu olor corporal. Ese olor que desprendes cuando estas excitado. Cuando no sabes que paso dar. Pero no te preocupes, te lo he dicho yo te guiaré. Así que ahora posa tus manos en mi cintura. Yo haré el resto. Tú sólo déjate llevar.

Me acerco a ti lentamente. Tu olor me vuelve loca. Cierro los ojos. Estoy lista. Abro la boca. Mis colmillos se erizan. Y cuando menos te lo esperas. Te agarro fuerte para que no te vayas despavorido. Chas. Te muerdo en el cuello allí donde se une tu cabeza con tu cuerpo y por donde fluye todo tu ser. Ahí. Para que tu agonía por la pérdida de tu existencia perdure lo menos posible. Me beberé toda tu sangre. Trataré de no dejar ni gota. De pequeña me enseñaron a rebañar el plato. Hoy eres mi plato preferido. Tu elixir me alimentará durante mucho tiempo. Nunca fuiste malo. No te lo mereces pero no puedo evitar caer en la tentación para librarme de ella. Hoy me dejé llevar.


domingo, 12 de junio de 2011

Para, Piensa, Reflexiona


A veces llega el momento en el que es necesario pisar el embrague lentamente para luego pisar el freno a fondo para observar hacia ambos lados de la calle, mirar por los retrovisores. En definitiva llega el momento de pensar y sopesar, sea cual sea el tema a elegir. Puedes reflexionar sobre de qué sabor me tomo el helado, fresa o nata, o, fresa con nata. Pero en otros momentos las decisiones no serían tan fáciles, porque hay cosas que duelen y te hacen sentir mal, pero hay otras que te hacen sentir ligeras, plenas y especiales. Por esa misma razón debemos parar la maquinaria y ver qué está ocurriendo mal, ver si de verdad es rentable seguir con la producción de algo que quizás no lleve a ninguna parte o que a lo mejor el lugar donde nos lleve no sea el esperado, pero ese lugar incierto, no es más que eso incierto y por ello, como no se conoce, puede que valga la pena continuar y ver que el final es una inmensa luz que te transmite paz y una sensación de bienestar no reconocida antes, pero y si no vale la pena, ¿para qué se realizó ese camino en balde?

Lo único que importa es que tú estés bien, que seas feliz solo con una mirada, una sonrisa que tu proyectes desde el corazón.

Así que Párate, Piensa y Reflexiona sobre si estás bien o puedes estar mejor, si puedes estar mejor, en lugar de continuar adelante gira a la derecha, aunque el comienzo del nuevo tramo parezca peligroso. Pero ten en cuenta que tú y tú mism@ eres suficiente y bastante para ser feliz mirándote al espejo cada mañana con las lagañas pegadas en los ojos, sin nada más que tú.

jueves, 9 de junio de 2011

Perdida


Altas horas de la madrugada y aún no he podido conciliar el sueño. Quedan pocas horas para que todo se ilumine durante horas y comiencen sucesos encadenados que hicieron pausa mientras el foco mayor fue apagado por descanso del personal.

En varias horas debo de haber descansado un poco, pero no logro cerrar los ojos más de 10 minutos. Si no lo hago volveré a andar por las calles como un alma apagada por la desesperación de no encontrar un cuerpo donde habitar al fin. Aunque quizás eso seré Yo, un alma desahuciada, Perdida entre una turba de seres como yo. Seres que nunca conseguirán reencontrarse con su semejante más análogo, o, seres que sólo se tropezarán de nuevo con sus símiles cuando todo acabe. Cuando la maquinaria del mundo quede defectuosa por completo.

miércoles, 8 de junio de 2011

Sube que te llevo a lo eterno

Pasión. Arrebato. Delirio. Entusiasmo. Frenesí. Vehemencia. Querencia.

Inclinación. Predilección. Fogosidad. Erotismo. Emoción. Entusiasmo.

Acaloramiento. Concupiscencia. Excitación. Deseo. Efusión. Idolatría. Debilidad.

Ternura. Ñeque. Efervescencia. Calor. Enardecimiento. Avidez. Entusiasmo.

Flechazo. Fuego. Sudor. Aliento. Furia. Impaciencia. Vigor. Suspirar.

Vitalidad. Apego. Brío. . Lujuria. Ánimo. Arranque. Viveza. Robustez. Perversión.

Empuje. Nervio. Energía. Fuerza. Ansia. Impulso. Incendio. Intensidad.

Llama. Prurito. Adoración. Afecto. Cariño. Amor. Sed.

jueves, 2 de junio de 2011

Sin miedo lo diré



Sin miedo lo diré. Lo diré. Quiero que lo sepas.

Dame más, solo una noche más. De besos y caricias para escuchar, imaginar o sentir.

Aún recuerdo ese beso, tu beso, su beso. El tuyo, el de ella o quizás el de él también.

También quiero recordar todas tus caricias que me calmaban y me hacían sentir bien, pero que aún lo hacen, jamás quisiera dejar de sentirlas. No quiero que tus manos dejen de tocarme cuando algo vaya mal o todo vaya bien. Tus caricias serán mi aliento para continuar.

Y todas esas veces que me susurraste al oído, cosas que quería escuchar, que me hacían sentir bien, que me incitaban a imaginar un mundo mejor, contigo y/o sin ti.

Todas esas cosas, momentos, vivencias, sensaciones

, sentimientos, lloros y risas contigo no los olvidaré.

Siempre seré esa pequeña niña de 3 o 4 años que al llegar de un viaje se sentó en el escalón de la puerta de casa a comerse una barra de pan duro.

Tú siempre serás quien me de una palmada en la espald

a para que continúe.

Te quiero mamá.



miércoles, 1 de junio de 2011

Mira hacia arriba, ... me verás

En mis palabras no te busques, no estás, no eres y jamás deberías haber sido,

¿Quién eres? Ya no eres NADIE para mí.

¿Qué vienes a buscar aquí?

Fuiste un accidente desafortunado.

Yo decido qué y con quién voy a sentir.

Olvídate no hay más. Olvídame, será lo mejor que puedas hacer.

Estuve cegada, todos me susurraban y no quería ver.

Me acerqué a ti por consolar tu soledad, pero ahora la venda se evaporó y al fin veo la luz.

Quien viene solo a este mundo, solo acaba.

¿Crees que fui yo? Mira ahora como mis sombras pisotean la tuya convirtiéndote en un simple charco que pisotear.

Calla la boca y observa cómo me elevo.

Aprovecha la oportunidad, DISFRUTA, no te dedicaré nada más.