domingo, 27 de noviembre de 2011

7 Gorriones y un plato de migas de pan


Esta noche vuelve tu mano bajo mi camisa de lino.


Aquellos perros se ladran sin cesar.


Mientras a lo lejos el espejo de luz que cambia de forma se traslada de un lado a otro del horizonte.



Eramos jóvenes cuando probábamos aquella morfina con pensamientos de "no es tan mala". Y ahora miramos con repugnancia nuestas inútiles palabras.

Dos caballos blancos cabalgan atravesando las orillas de vírgenes playas con esperanzas de alcanzar lo invencible.

Y aunque no quieras reconocerlo te mueres por besarme hasta que no seamos nadie.

Cierras los ojos y la imagen de tu amigo postrado en una cama, consumido por aquello que no creíais tan malo. Se fue.

Ahora, tú, hipócrita, tan solo pides que tus hijos no repitan tus palabras.

7 gorriones abordan un plato con restos de migas de pan que un desahuciado no pudo apurar.
La bombilla se está apagando, es para reducir el consumo, pero con que solo la mires volverá a brillar, durará siglos encendida, solo si lo quieres, solo si lo pides.

Anoche nuestro éxtasis llegó a su cúspide y al otro lado de la pared dos longevas almas suspiran del placer de antaño.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Como con los sueños


Respiras hondo, el aire fresco cala por tus pulmones.
Abres los ojos y ahí está, blanca, símbolo de pureza, que se alza y danza entre las fibras del viento, con elegancia, sutileza y descaro.
La sigues la persigues con la mirada porque sabes que si extiendes los brazos para cogerla con las manos se irá ahuyentada, por eso continuas mirándola embobada o embobado.
Te fascina y te maravilla, te giras distraída. La buscas.
Se posa aquí y allá para descansar sus alas de ese perfecto aleteo que mueve el aire que llega a tus pulmones, y que, sin saber porqué te trasmite tranquilidad, deseo y esperanzas.
Pero sin pensarlo vuelves a pestañear, abres los ojos y ya no está.

Esa mariposa blanca digna de ser una diosa, no está.
Ha volado, se ha esfumado y lo único que queda por delante es la simple naturaleza.
Parece como si hubiese sido un sueño.