Déjame acariciarte con un pañuelo de seda, un tejido suave y delicado.
Quiero recorrer tu cuerpo de punta a punta erizandote la piel, haciéndote sentir especial, único.
Recorreré cada facción de tu rostro sutilmente con la esquina del delicado pañuelo de seda azul.

Recorreré cada poro de tu piel de igual forma y sellaré cada gesto, cada curvatura, cada expresión de tu cuerpo con un vivo beso.
Fusionémonos en un beso perdido entre la pasión y el deseo.


1 comentario:
Bonito (:
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