domingo, 15 de abril de 2012

Luna. Amor. Tú. Yo.


Cierro los ojos y el brillo de la silueta de la luna se refleja en la piel de tu espalda.


Poco espacio para dos, gritos que navegan entre tú y yo.


Lobos ahí fuera comen palomitas de maíz durante las escenas de acción.


Fuimos los responsables de despertar a las hadas que profundamente dormían.

Nuestros labios deliraban al ritmo que las cremalleras caían sin control.


A través del retrovisor los fuegos artificiales del calor nos iluminaban.


En cada crepúsculo el fulgor lunar te esculpe en el aire para que pueda tocarte una vez más antes de que al amanecer la fantasía de nuestro campo de actuación se desvanezca.


Anhelo el huracán que hay en ti.


Todo lo que tú quieras y más. Un monstruo colosal. Éxtasis sin más.

Reincidir.


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